Crear un catálogo digital para ecommerce
De las fotos que manda el proveedor a un catálogo que se ve coherente: fondo blanco, escena de uso y recorte cuadrado desde la misma imagen.
Ver el flujoComprime JPG, PNG y WebP en tu navegador. Ajusta la calidad sin subir archivos ni crear una cuenta.
Elige los archivos, ajusta el nivel de compresión y descarga. Todo ocurre en tu navegador, sin subir nada.

El deslizador de calidad muestra en el momento cuánto pesa el archivo resultante, así que puedes buscar el punto exacto donde la imagen sigue viéndose bien y ya no hay peso que ganar. No hay un ajuste único impuesto: una foto de producto para una ficha y un fondo de pantalla para una landing necesitan compresiones distintas.

Arrastra el lote completo y todas se comprimen con el mismo nivel. Es lo habitual cuando hay que preparar una galería, un catálogo o el conjunto de imágenes de una página antes de publicarla. Los archivos conservan su nombre original al descargarse, así que no hay que renombrar nada después.

La compresión ocurre dentro del navegador: las imágenes no se suben a ningún servidor, no se guardan en ninguna parte y no hace falta crear una cuenta. Para material que todavía no es público —una campaña sin lanzar, fotos de un cliente— esa diferencia importa más que los milisegundos.
Todo se procesa en tu navegador. Las imágenes no viajan a ningún servidor, así que puedes usarlo con material confidencial.
Mueve el control y el peso resultante se actualiza al momento. Encuentras el punto de equilibrio en lugar de aceptar un ajuste fijo.
Los tres formatos que usa la web. Cada uno se comprime con el codificador que le corresponde, no con uno genérico.
Arrastra hasta diez archivos y se procesan con el mismo criterio, conservando sus nombres originales.
Cuando cada píxel cuenta —capturas de interfaz, gráficos con texto— puedes cambiar a compresión sin pérdida.
No hay cuenta, ni límite diario, ni marca de agua. Abres la página, comprimes y descargas.
“Comprimo todas las fotos antes de subirlas a la tienda. Que no salgan del navegador me evita el trámite de aprobar otra herramienta con el equipo de seguridad.”

James Walker
Ecommerce Creative Strategist
“Lo que más uso es el modo por lotes. Preparo las imágenes de una landing entera de una vez y todas quedan con el mismo peso objetivo.”

Emily Carter
Growth Marketing Strategist
“El deslizador con el peso en vivo es lo que lo hace útil. Ajusto hasta el punto donde deja de notarse la diferencia y ahí me quedo.”

Aiko Tanaka
Independent Designer & Visual Systems Consultant
Muchas herramientas dicen ser privadas pero suben la imagen, la procesan en un servidor y prometen borrarla después. Aquí la compresión se ejecuta con los códecs del propio navegador, así que el archivo nunca sale del dispositivo. Se nota además en la práctica: funciona sin conexión y no hay cola de espera cuando el servicio tiene tráfico.
JPG, PNG y WebP se comprimen de forma distinta y una herramienta que los trata igual desperdicia peso en unos y estropea otros. Cada formato pasa por su propio codificador, y el PNG añade la opción sin pérdida para los casos —capturas, gráficos con texto plano— donde cualquier pérdida se ve.
Comprimir suele ser el último paso. Si antes hace falta quitar el fondo, cambiar el tamaño o mejorar la calidad, todo está en el mismo sitio y sobre el mismo archivo, sin exportar entre herramientas.
De las fotos que manda el proveedor a un catálogo que se ve coherente: fondo blanco, escena de uso y recorte cuadrado desde la misma imagen.
Ver el flujoDel hueco en el calendario a la pieza lista para publicar: generador de imágenes con IA, estilo de marca y colocación del texto en una sola sesión.
Ver el flujoDepende del ajuste. Con compresión con pérdida siempre se descarta algo de información, pero entre el 70 % y el 85 % de calidad la diferencia no suele apreciarse a simple vista y el archivo baja mucho de peso. Para PNG puedes elegir compresión sin pérdida y no se pierde nada.
No. La compresión se ejecuta con los códecs del navegador, en tu propio dispositivo. Los archivos no se envían a ninguna parte ni se almacenan, y la herramienta sigue funcionando sin conexión una vez cargada la página.
Hasta diez archivos por lote, con un máximo de 20 MB cada uno. Se procesan de una en una para no agotar la memoria del navegador, pero no tienes que esperar entre archivos: la cola avanza sola.
JPG, PNG y WebP, que son los tres formatos que usa la web. Si necesitas cambiar de un formato a otro además de comprimir, usa el convertidor de imágenes.
No hay ninguno de los dos. No hace falta cuenta, no hay límite de uso y las imágenes salen exactamente como entraron, solo que con menos peso.
Mantén todas tus imágenes alineadas con la marca, controla el resultado final y convierte cualquier idea de campaña en material listo para publicar, sin esperar otro ciclo de diseño.