Crear un catálogo digital para ecommerce
De las fotos que manda el proveedor a un catálogo que se ve coherente: fondo blanco, escena de uso y recorte cuadrado desde la misma imagen.
Ver el flujoComprime archivos JPG con la calidad que elijas. Los archivos no salen de tu dispositivo.
Elige los archivos, ajusta la calidad y descarga. Sin subir nada y sin crear una cuenta.

El JPG comprime descartando información que el ojo apenas percibe, y cuánto se descarta lo decides tú. El control de calidad muestra el peso resultante mientras lo mueves, así que puedes bajar hasta donde la imagen sigue viéndose bien. Para fotografía, entre 70 y 85 suele ser el rango donde la diferencia deja de apreciarse.

El JPG es el formato de las fotos: degradados suaves, piel, cielos, texturas orgánicas. El codificador está ajustado para eso, así que evita los bloques que aparecen en las zonas de color plano cuando se comprime demasiado. Si lo que tienes es un gráfico con texto o una captura de pantalla, el PNG conserva mejor los bordes.

Arrastra las fotos de una sesión completa y se comprimen con el mismo ajuste. Los nombres se conservan, así que puedes reemplazar los originales directamente en tu carpeta o subirlos a la tienda sin renombrar nada.
Los archivos no se suben a ningún servidor. Funciona incluso sin conexión una vez cargada la página.
El peso resultante se actualiza mientras mueves el control, así que ajustas mirando el resultado y no a ciegas.
El codificador evita los bloques en zonas de color plano, que es el defecto típico de una compresión JPG agresiva.
Hasta diez archivos por tanda, todos con el mismo ajuste y conservando sus nombres originales.
Si el archivo ya estaba optimizado, la herramienta te lo dice en lugar de devolverte una versión peor del mismo peso.
No hay registro, ni límite diario, ni nada añadido sobre la imagen.
“Subo muchas fotos a la web del estudio y el peso me estaba matando la velocidad de carga. Bajé todo a calidad 80 y no se nota, pero la página vuela.”

Aiko Tanaka
Independent Designer & Visual Systems Consultant
“Me gusta que avise cuando el archivo ya estaba optimizado. Otras herramientas te devuelven algo peor del mismo tamaño y no te enteras.”

James Walker
Ecommerce Creative Strategist
“Trabajo con fotos de clientes que aún no son públicas. Que no salgan del navegador me ahorra tener que justificar la herramienta ante nadie.”

Emily Carter
Growth Marketing Strategist
La mayoría de compresores aplican un preajuste y te entregan el resultado. Cuando el archivo sale demasiado pesado o la imagen se ve mal, no hay nada que tocar. Aquí el control de calidad va acompañado del peso resultante en tiempo real, que es la única forma razonable de decidir: el punto correcto depende de si la foto va a una ficha de producto o a una cabecera a pantalla completa.
Un JPG que ya venía optimizado no mejora recomprimiéndolo: solo pierde calidad. En lugar de devolver un archivo del mismo peso y peor aspecto, la herramienta lo marca como ya optimizado y lo deja como estaba.
La compresión usa los códecs del propio navegador, así que el archivo nunca sale del dispositivo. No es una promesa de borrado posterior: técnicamente no hay nada que borrar en ningún servidor.
De las fotos que manda el proveedor a un catálogo que se ve coherente: fondo blanco, escena de uso y recorte cuadrado desde la misma imagen.
Ver el flujoUna imagen, todos los formatos: publicación 4:5, historia 9:16 y carrusel salen del mismo diseño sin que se corte nada.
Ver el flujoPara fotografía, entre 70 y 85 suele ser el rango donde el peso baja mucho y la diferencia no se aprecia. Por debajo de 60 empiezan a verse bloques en cielos y zonas de color plano. Ajusta mirando el peso resultante, que se actualiza en vivo.
Puedes, pero rara vez conviene: cada recompresión descarta más información. Si el archivo ya venía optimizado, la herramienta lo detecta y lo marca como tal en lugar de devolverte una versión peor del mismo peso.
No. Todo se procesa en tu navegador con los códecs del propio dispositivo. Las imágenes no se envían ni se guardan en ninguna parte.
La orientación se respeta, de modo que la foto no sale girada. Los metadatos que no afectan a la visualización se descartan, que es parte de lo que reduce el peso del archivo.
Usa el compresor de imágenes general, que admite los tres formatos, o el compresor de PNG si necesitas específicamente compresión sin pérdida.
Mantén todas tus imágenes alineadas con la marca, controla el resultado final y convierte cualquier idea de campaña en material listo para publicar, sin esperar otro ciclo de diseño.